La vida de un dibujante puede fracasar sin un lapiz,
al igual que la de un amante sin razones...
He descubierto formas particulares para engañar al amor, pero confieso que jamás fuí más sincero que con aquella mujer que absorvió hasta lo mas inhumano de mi.
Nosé como nació la duda en su pensamiento respecto a mi fidelidad, esa mujer era casi una bruja con las predicciones pero aseguro que esta véz estaba equivocada. Sin embargo asi como una lluvia en horas de media tarde, extráñamente las dudas también me invadieron y comencé a sospechar de mi amor por ella.
Las botellas de vino que se dormían en mi licorera se íban deshaciendo entre mis venas; nosé porqué cuando caía en un estado depresivo de pensamiento el vicio más dulce a mis necesidades era el acohol y en aquellos días en los que mi amante sembró la incertiidumbe en mi corazón los 5 sentidos de mi cuerpo cambiaron y la melancolía se apoderaba de mi.
Hablé muchas veces con ella después de ese embarazoso asunto y cáda vez que le relataba palabras de cariño, su burlona risa me estremecía los tímpanos y ridiculizaban mis emociones, era evidente que un cambio había ocurrido y que yó como un tonto lilipuntese confiado no me precipité a él.
Continuará...